Un paseo plácido por Sevilla

Da igual la época del año que sea –bueno, en verano, por la tarde y al sol, es recomendable que mejor no- para recorrer las calles de Sevilla y descubrir matices de esta hermosa ciudad del sur de España. ¿Qué mejor escenario puede haber en el mundo que el Parque de María Luisa en una mañana alegre de primavera? Los coches a caballo pasando por las avenidas, las cerámicas de la Plaza de España brillando como nunca;  todo parecería armónico alrededor.

Sería un buen punto para empezar el paseo. Después, pasaríamos por la antigua Fábrica de zapatos –actual sede de la Universidad de Sevilla- y nos adentraríamos en la bella avenida de la Constitución, surcada por un tranvía. Allí nos toparíamos con la fastuosa Catedral de Sevilla, de estilo gótico tardío, que cuenta con unas vistas impresionantes se mire desde el rincón que se mire.

Si caminásemos a un lado, accederíamos a los Reales Alcázares de Sevilla, otro de los sitios de paso obligado. Si bien optamos por seguir caminando, la Plaza Nueva y el Ayuntamiento nos darán la bienvenida a las históricas calles Sierpes y Tetuán. Unos metros más adelante hallaríamos la imagen más vanguardista de la ciudad, con la obra arquitectónica del Metropol Parasol.

Continuando por el Metropol, conocido popularmente como las setas y situado en la plaza de la Encarnación, podríamos llegar a la siempre animada Alameda de Hércules, presidida por sus dos conspicuas columnas. Sería un buen lugar para descansar y tomar fuerzas para pasear a continuación junto al río Guadalquivir. Desde la calle Torneo, iríamos poco a poco descubriendo joyas como el Puente de Triana –diseñado por el mismísimo Gustave Eiffel-, la Plaza de Toros de la Maestranza o la Torre del Oro. Volveríamos entonces a estar cerca de nuestro punto de partida, el Parque de María Luisa. Sería el momento de cruzar uno de los puentes y de adentrarnos en el corazón del carismático y saleroso barrio de Triana.

-->

Deja un comentario

Condiciones de Servicio | Aviso Legal | Ley Cookie y LSSI